CRN.- Un grupo de vecinos de la comunidad Goajira Vieja de Acarigua, perteneciente al municipio Páez del estado Portuguesa, se queja del mal estado en que se encuentra una torre repetidora perteneciente a la empresa telefónica Movilnet, asentada en el corazón de esta barriadas.
El periodista Rafael Roldán, quien fungió de vocero del grupo, explicó que la enorme estructura fue levantada hace 30 años en el sitio, sin que los vecinos cercanos fuesen notificados de ello. «La empresa CANTV simplemente alquiló el terreno y de un día para otro, comenzó a levantar la antena. No nos fueron notificadas las ventajas para la comunidad, el hecho de tener esa enorme estructura, a un lado de nuestras casas», revela el periodista.
No habíamos tenido inconvenientes con el funcionamiento de la antena -prosigue- hasta hace más o menos cinco años, que comenzó la crisis económica de la empresa telefónica. Explica que cada vez era menos el mantenimiento preventivo, las luces de balizaje dañadas no eran sustituidas y el monte crecía a sus anchas.
«De vez en cuando llegaban unos técnicos, arreglaban una que otra cosa, cortaban el monte y se iban. Les preguntaba el por qué tanta desidia con la antena, y respondían que CANTV se estaba quedando sin personal, que el que había estaba por irse del país».
Prosigue Roldán que la situación llegó al punto que la antena fue abandonada de manera definitiva, los ladrones robaron todo lo que pudieron no un negociar, el monte creció cuál bosque, las plantas trepadoras subieron por la antena, insectos y alimañas están por doquier y los zamuros tomaron las alturas de dormitorio.
«En época de sequía una bandada de zamuros pernocta en la parte más alta, convirtiéndose en otro problema. Toda la noche y madrugada defecan estos animales, manchando las fachadas y techos de la casas y de los vehículos, con restos sumamente corrosivos y difícil de limpiar».
Subraya que la paz y tranquilidad vecinal se acabó, especialmente cada vez que soplan vientos huracanados. «En la parte alta se dejan escuchar chirridos y choque de hierros. Ello nos presupone que alguno de los grandes equipos instalado podría desprenderse, con consecuencias impredecibles.
Menciona que con el fuerte sismo del miércoles 25 de agosto, todas las miradas y preocupaciones fueron hasta la antena. «No queremos imaginarnos lo que ocurriría si está estructura metálica de 73 metros, con años sin mantenimiento preventivo, llega a ceder a causa de un movimiento telúrico».
En nombre de la comunidad y específicamente de los vecinos más afectados, el periodista le hace un llamado a las autoridades, especialmente al presidente Nicolás Maduro y al Ministro de Telecomunicaciones, para que ordenen el desmontaje de esta antena que además de haberse convertido en un «elefante blanco», es causa de muchos temores y múltiples preocupaciones.
Información y foto: Rafael Roldán – CNP 18953