Combinando la fotovoltaica con la producción en invernadero

CRN.- El cambio climático, la necesaria transición a fuentes renovables y, en general, una mayor conciencia de los problemas medioambientales están llevando a la agricultura hacia opciones cada vez más sostenibles.

Por estas razones, la UE ha desarrollado estrategias específicas identificadas bajo el Pacto Verde, con el objetivo de mitigar el impacto del comportamiento humano sobre el clima.

Partiendo de esta premisa, en los últimos años, Med Group (Gruppo Europrogress) ha reforzado la gama productiva a favor de las energías renovables, estudiando y desarrollando estructuras fotovoltaicas.

«La agrovoltaica representa una sinergia entre la agricultura y la producción de energía renovable», dice Ester Occhipinti, gerente de ventas de esta empresa siciliana. «Consiste en la integración en invernaderos de módulos fotovoltaicos que permiten la producción de electricidad sostenible. Basándonos en las directivas de la UE, la demanda del mercado y las necesidades de la producción en invernadero, hoy estamos en condiciones de ofrecer a las empresas la posibilidad de explotar el potencial de la agrovoltaica. Nuestro know-how nos permite desarrollar proyectos a medida e invernaderos que cumplan con la normativa vigente».

Para poner un ejemplo de un invernadero de vanguardia, combinado con la agrovoltaica, la gerente dice: «Hablamos de materiales que garantizan una mayor durabilidad en el tiempo, como perfiles galvanizados en caliente, soportes de paneles fabricados con perfiles de aluminio, cubiertas y rellenos, compatibles con las diversas necesidades de cultivo”.

Señaló que estas son las principales características del invernadero llamado Multisunart. Es el tipo de estructura específica para la construcción de sistemas agrovoltaicos, diseñada en diferentes versiones, divididas en dos macrofamilias: en una dirección y a dos aguas.

En las estructuras orientadas en una dirección, la superficie destinada al panel fotovoltaico es mayor que la superficie cubierta. A partir de alturas de alero de 2-2,5 metros, en función de la inclinación necesaria para obtener el mejor rendimiento del panel solar (de media 25°), se pueden alcanzar alturas de cumbrera de 5,5-6 metros.

Mientras que en estructuras a dos aguas, la superficie de los paneles puede variar según el tipo elegido, habiendo previsto la posibilidad de una pendiente simétrica o asimétrica.

«En ambos casos, el invernadero está disponible en varios anchos y se presta a un alto grado de personalización. El techo se puede hacer con diferentes tipos de materiales, entre ellos: película plástica, policarbonatos o paneles sándwich. En las estructuras a dos aguas, la ventilación puede garantizarse a través de ventanas de cumbrera, colocadas en las pendientes orientadas al norte, o mediante ventanas perimetrales enrollables manualmente o con motor», concluye Occhipinti.

Circuito Regional de Noticias
Jefatura de Prensa: Lcda. Nora Perdomo (CNP 18054)
Información: Med Group srl

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