Las heridas emocionales de la niñez condicionan las relaciones adultas, señala la psicóloga Mariana Chacón

En entrevista para el programa radial Fuera de Margen, conducido por las periodistas Fabiola Zambrano y Sharon Cristancho, la especialista explicó la importancia de tomar conciencia sobre las vivencias infantiles para transformar los patrones de conducta en la adultez.

Las experiencias dolorosas, necesidades afectivas no satisfechas y dinámicas familiares disfuncionales experimentadas durante la infancia actúan como un lente que condiciona la autoestima y la forma de relacionarse en la etapa adulta. Así lo sostuvo la psicóloga Mariana Chacón durante su participación en el espacio radial Fuera de Margen, bajo la conducción de las periodistas Fabiola Zambrano y Sharon Cristancho.

Durante el encuentro, la licenciada Chacón abordó el concepto de las heridas de la infancia y detalló las cinco manifestaciones emocionales más frecuentes originadas en los primeros años de vida. Explicó que el rechazo genera una sensación de falta de valía y la tendencia al aislamiento defensivo, mientras que el abandono deriva en temor a la soledad y conductas de dependencia emocional.

Por su parte, la humillación promueve el autosacrificio y la postergación de las necesidades propias, la traición desencadena la necesidad de control excesivo para evitar situaciones de engaño, y la injusticia produce personalidades rígidas con dificultad para expresar vulnerabilidad.

La especialista explicó que la tendencia a reprimir estas vivencias responde a un mecanismo biológico y psicológico de protección, debido a que el cerebro infantil no cuenta con las herramientas necesarias para procesar el dolor traumático. Sin embargo, en la adultez, este material reprimido emerge de manera inconsciente al afrontar situaciones de intimidad o conflicto.

En el ámbito de las relaciones interpersonales y de pareja, Chacón señaló que las personas tienden a proyectar estas caremcias pasadas esperando que el otro las resuelva, o bien reaccionando según el estilo de apego desarrollado en la niñez, ya sea seguro, ansioso, evitativo o desorganizado. Asimismo, fundamentó que la repetición de patrones conflictivos responde a la búsqueda inconsciente de reparar o dominar escenarios similares a los experimentados en la infancia.

Entre las conductas indicativas de estar actuando desde una herida no resuelta, la psicóloga destacó la hipersensibilidad al juicio, la petición continua de certezas, el distanciamiento evasivo ante los problemas y la hipervigilancia. Diferenció además una reacción proporcional al presente, enfocada en el hecho actual y abierta al diálogo, de una sobrerreacción del pasado, la cual se caracteriza por respuestas emocionales desmedidas y pensamientos absolutistas.

Para iniciar el proceso de sanación del denominado niño interior, la licenciada Mariana Chacón enfatizó la importancia de la toma de conciencia, la validación emocional sin culpa, la asunción de la responsabilidad sobre la propia vida y el acompañamiento profesional.

Finalmente, las periodistas Fabiola Zambrano y Sharon Cristancho destacaron la conclusión de la especialista, quien subrayó que identificar el impacto del pasado no tiene como fin culpar al entorno familiar, sino asumir la responsabilidad de la vida adulta para transformar la reactividad en una comunicación asertiva y empática.

Circuito Regional de Noticias
Coordinadora de prensa: Lcda. Fabiola Zambrano CNP 27.878
Periodista Sharon Cristancho CNP 27.913

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