La dirigente política, María Oropeza arribó este miércoles 11 de febrero al estado Portuguesa, marcando su primer encuentro público en la entidad tras haber permanecido 18 meses en prisión.
Bajo la consigna «Gracias Portuguesa, gracias Guanare», la líder regional se reencontró con ciudadanos y simpatizantes en un acto marcado por la emotividad y el activismo civil.
Como parte de su agenda de retorno, Oropeza realizó una visita al Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto. Ante la imagen de la patrona de Venezuela, la dirigente expresó su agradecimiento por su libertad y reafirmó su compromiso con la situación política del país, asegurando que se mantiene firme en sus convicciones «sin darle la espalda al país».
Durante su intervención ante los medios y seguidores, Oropeza enfatizó que su caso no es aislado y centró su discurso en la necesidad de continuar las gestiones por la liberación de quienes aún permanecen bajo custodia por motivos políticos.
«Debemos seguir en la lucha por la liberación de todos los presos políticos», señaló la dirigente, haciendo especial hincapié en que, actualmente, el estado Portuguesa todavía cuenta con 9 ciudadanos en prisión bajo condiciones similares.
El regreso de Oropeza a su ciudad natal ocurre luego de un extenso periodo de detención que ella misma calificó como injusto a través de sus redes sociales oficiales. El evento de este miércoles representa su reincorporación a la vida pública regional, enfocándose en un mensaje de unidad y monitoreo de los derechos humanos en la entidad llanera.
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