La presidenta Delcy Rodríguez anunció este miércoles la suspensión inmediata de la obligatoriedad de la máquina fiscal en Venezuela, eliminando el requisito que durante años exigía a comercios, locales y negocios contar con estas impresoras conectadas directamente al Seniat para poder operar formalmente.
“Suspendo a partir de este momento la obligatoriedad de la máquina fiscal”, afirmó la mandataria durante una reunión con el superintendente tributario Román Maniglia, y la vicepresidenta sectorial administrativa y de gobierno digital, Anabel Pereira.
El propio Maniglia respaldó la decisión y explicó su alcance: “Quitamos la obligatoriedad porque entendemos que era una barrera de entrada para la formalización. Todas las medidas que usted ha venido tomando son para que todo el pequeño y el mediano empresario se formalice para esta nueva cultura tributaria.”
¿Por qué importa?
La máquina fiscal era un requisito de larga data para los negocios venezolanos: una impresora especializada que registraba cada transacción y la reportaba en tiempo real al Seniat. Su costo —tanto el del equipo físico como el de la instalación y el mantenimiento— representaba unabarrera real para los pequeños comerciantes y emprendedores, especialmente en el interior del país donde los proveedores autorizados son escasos.
Con su eliminación, el gobierno busca incentivar la formalización de negocios que operaban al margen del sistema tributario precisamente por no poder asumir ese costo de entrada, ampliando la base de contribuyentes sin imponer una carga adicional.
Contribuyentes especiales: de 132.000 a 44.000
En el mismo acto, Rodríguez anunció una depuración de la lista de contribuyentes especiales, categoría que implica obligaciones tributarias adicionales. La lista pasó de más de 132.000 contribuyentes a 44.000, corrigiendo tanto las exclusiones como las inclusiones incorrectas. “Quien no estaba en la lista, siéndolo, va a estar ahora. Y quien estaba sin tener que hacerlo, sale de esta categoría”, precisó la mandataria.
Globovisión