Comerciantes señalan dificultades para laborar pese a cumplir con las exigencias tributarias, mientras fallas en infraestructura dejan a múltiples sectores a oscuras por extensas jornadas.
La constante interrupción del servicio eléctrico en la ciudad de Acarigua y zonas contiguas del estado Portuguesa mantiene en estado de alerta e indignación a comerciantes y vecinos, quienes denuncian cortes prolongados que superan rutinariamente las seis horas de duración.
De acuerdo con reportes emitidos por habitantes y miembros del sector comercio a través de canales de mensajería y redes comunitarias, los apagones se registran de manera recurrente tanto en horas del día como de la noche. En sectores céntricos y avenidas principales —como la Avenida Circunvalación Sur, las calles 28 y 29, la Avenida 26, Av. Libertador y la comunidad de Campo Lindo— las interrupciones han obligan a la paralización de las actividades económicas locales.
Para los comerciantes locales, la falta de electricidad representa una traba crítica para la operatividad diaria. Según testimonios recabados, varios locales comerciales se han visto imposibilitados de abrir sus puertas o deben trabajar a oscuras, enfrentando dificultades para procesar pagos y mantener la atención al público.
A esta situación se suma el malestar por la presión fiscal. Integrantes del gremio comercial señalaron que, a pesar de los esfuerzos por mantenerse al día con el pago de tributos municipales, las condiciones para ejercer su actividad siguen deteriorándose. «Es irónico que, haciendo maniobras y a oscuras, cumplamos con nuestros pagos, pero los servicios básicos no mejoren», manifestó uno de los afectados.
Además de los racionamientos o cortes no programados, la población denuncia fallas puntuales en la red de distribución. Vecinos de la calle 28 reportaron la explosión de transformadores, hecho que dejó a comunidades completas como Campo Lindo sin suministro durante horas.
El problema no se limita a Acarigua; reportes procedentes de otros municipios del estado Portuguesa, como Guanare y Ospino, dan cuenta de esquemas de suspensión del servicio que se extienden desde la mañana hasta la tarde, reanudándose de nuevo durante la madrugada.
Ante la gravedad del escenario, los ciudadanos y comerciantes hacen un llamado urgente a la empresa eléctrica estatal (Corpoelec) y a las autoridades locales para que se atienda el deterioro del sistema eléctrico, se brinden explicaciones sobre los cronogramas de carga y se ejecuten las soluciones técnicas necesarias para garantizar un servicio estable.
CRN