De alto interés para la colectividad de Acarigua-Araure resultó el conversatorio que, sobre la materia de derechos humanos, se desarrolló este martes 10 de marzo, en la sede del Colegio de Abogados, contemplado en el ciclo conmemorativo por el Día Internacional de la mujer.
El conversatorio fue desarrollado bajo tres enfoques, la primera vivencia sobre violación de los derechos humanos y derechos políticos, tema expuesto por la abogado y ex presa política María Oropeza. Un segundo aspecto, defensa de los derechos humanos, documentación, a cargo de Sara Menoni, abogado y miembro del Foro Penal regional y DDHH- libertad gremial, debatido por la licenciada Ana María Velázquez, presidenta de la Federación de Colegios de Enfermería.
Inició la abogado María Oropeza, dando las gracias a la directiva del Colegio de Abogados por la organización del evento, asimismo a todos los presentes, destacando, en primer lugar, el rol de la mujer en la sociedad, afirmando que es la mujer quien impulsa, la que cohesiona, la que conlleva a hacer y fortalecer una mejor sociedad.
Con respecto a cuál es su visión sobre el escenario que se presenta hoy en Venezuela en torno a la defensa de los DDHH, expresó «lo que se vive actualmente en el país, no es otra cosa sino parte de los resultados de todo lo que hemos luchado durante 27 años, por ello, la mayoría trabajamos el 28 de julio, demostrando que en Portuguesa y Venezuela el chavismo había muerto para siempre, aclarando que «no sólo porque fue derrotado en las urnas electorales, sino porque lograron sacarlo de las almas, mentes y corazones de todos los venezolanos».
Para la expositora, ese día se demostró, con acta en mano, que la mayoría de los venezolanos «queríamos libertad, estamos unidos sin importar ideologías, partidos políticos, si somos de gremios o de sindicatos o de sociedad civil, aquí estamos unidos, lo demostramos por la libertad de Venezuela», asentó.
Según la dirigente, el 28 de Julio hizo posible que existieran un 3 de enero, «no iba a haber en Venezuela un mes de enero, si no se ha demostraba el 28 de Julio, así como tampoco se conseguiría ayuda de fuerzas extranjeras, si no se demostraba que tenemos fuerza interna», dijo.
Quienes tuvieron la oportunidad de ver el 3 de enero, porque «muchos estábamos encerrados y no nos dimos cuenta de nada» vieron la ayuda que los venezolanos habían pedido por años, y eso es lo que ha permitido que, por ejemplo, ella estuviese conversando en este recinto, de lo contrario permanecería en la mazamorra, privada de su libertad.
También argumentó Oropeza, que, aunque en estos dos meses se han visto algunos cambios significativos, «no han sido suficientes porque no hemos llegado al resultado que queremos: la libertad definitiva de nuestro país», expresó. A su juicio, falta más presión para que se terminen de liberar todos los presos políticos, aún quedan más de 500 pesos políticos y más de 50 mujeres encarceladas injustamente y considera que se debe «seguir presionando para que esas personas puedan ser liberadas». También, sumó a su argumentó, que los exiliados tengan la oportunidad de poder regresar a su país libremente, sin miedo a persecución o amenaza. Sólo cuando puedan ser liberados todos los presos políticos y cuando los exiliados puedan volver a casa, «entonces estaríamos hablando de una transición hacia la democracia y la libertad», donde habrá la oportunidad de empezar a construir la Venezuela en tierra de gracia, por la que tanto hemos trabajado, sentenció.
Una segunda intervención, correspondió a la abogado Sara Menoni, destacando el papel del Foro Penal en el proceso de documentación de los casos vinculados con la violación de derechos fundamentales. De igual forma destacó que la documentación en materia de Derechos Humanos es fundamental, porque por medio del registro y documentación se llega a la evidencia, corazón en todo proceso penal.
También, dejó claro que los abogados en esta materia «no están exentos de caer presos en las mazmorras».
Las ONG que defienden derechos humanos, agregó, son la columna vertebral de los procesos, y no pueden, por tanto, quedar solamente en la retórica, sino actuar, necesariamente, bajo un proceso técnico jurídico».
Los defensores en DDHH, acompañan las circunstancias de modo lugar y tiempo al ciudadano que haya sido aprendido arbitrariamente, por el ejercicio activo de sus derechos o por lo que conocemos hoy como delitos políticos, entonces allí es cuando la ONG Foro Penal cumple su papel fundamental en la sociedad.
También aprovechó la doctora Menoni para destacar el reconocimiento no sólo local, sino nacional, trabajo que cada Capítulo realiza con mística y responsabilidad, documentando los casos, contando con registros suficientes, como testimoniales, reseñas fotográficas, documentos que les van orientando en razón de cada detención o la vulneración que se haya realizado al ciudadano en la materia; aclarando que «de no existir un registro fidedigno, no se pudiera ejercer la defensa, con relación a los delitos políticos o relacionados a detenciones arbitrarias».
Una tercera participación, fue por parte de la licenciada Ana María Velásquez, consultada en torno a la situación vivida por el gremio que representa, en cuanto a garantías laborales y sociales vulneradas, en este contexto, afirmó que haber salido a las calles a protestar por sus derechos ha sido para los enfermeros y enfermeras una situación bastante compleja a tal punto que en el caso de Portuguesa tocó que esconderse por un año, para resguardarse de las amenazas gubernamentales de privación de libertad.
Manifestó que su gremio ha venido cumpliendo un papel fundamental en las luchas, siendo enfermería, integrada en un noventa por ciento por mujeres, y la mayoría de los gremios en las directivas son mujeres, sin embargo, el primer preso fue el presidente de Carabobo, Julio García, que duró varios meses en Ramo Verde y, así, diversos casos en varios estados del país, por ser uno de los gremios que se caracterizó por no bajar la lucha, por su compromiso no sólo en el aspecto salarial, sino en defender el derecho a garantizar la salud de los institutos públicos.
También, la dirigente hizo alusión al antes y el después sufrido a raíz del proceso del 28 J, que arreció la persecución y muchos dirigentes, incluida su persona, tuvieron quienes tuvieron que esconderse durante todo el 2025 por tornarse la situación altamente riesgosa. Hoy podemos decir, expresó, que después del 3 de enero, no es que todo sea haya normalizado, que se esté libre para efectuar denuncias, sin embargo, como gremio se han venido organizando, el trabajo se comienza a visibilizar, ya existe el llamado a concentraciones, para retomar el reclamo, aportando, que en Venezuela no hay garantías para prestar servicios de salud de calidad a los ciudadanos esa es a su juicio una realidad que se sigue viviendo, por lo que exigen al gobierno que si en verdad hay una amnistía, si de verdad va a haber una reconciliación, y un perdón les permitan participar de manera pacífica en la protesta, y exigir condiciones dignas para los trabajadores y para la sociedad.
En resumen, la defensa de los DDHH es observada como una responsabilidad ética, que va más allá de posturas políticas, es un sentimiento, es un deber existencial. La opción que queda a los venezolanos es defender a Venezuela, «como sea y contra quién sea», porque la defensa que hoy se haga, es el legado para las próximas generaciones.
Asimismo, las foristas abogaron por un país libre, democrático y de justicia, porque «no hay perdón sin justicia».
Demos el paso al frente con la Constitución en la mano, fue su mensaje final. Mayami Alvarado CNP 4655


