El jueves 5 de enero a las 9:30 horas de la mañana en la Plaza de San Pedro, será el funeral presidido por el papa Francisco
CRN.- La muerte de Benedicto XVI coloca al Vaticano ante una situación inédita: el entierro de un pontífice retirado. Es la primera vez en la historia moderna de la Iglesia que fallece un papa que renunció, por lo que las ceremonias que tendrán lugar estos días marcarán un precedente histórico de cara al futuro ante la posibilidad de que haya más papas que sigan su ejemplo.
Todo dependerá de dos cosas: las voluntades que haya dejado escrito Benedicto XVI en su testamento, y también las decisiones de su sucesor, el papa Francisco. Con toda seguridad, será la primera vez que un papa en activo oficie la misa para enterrar a su predecesor.
Las campanas de diferentes templos de España, como la Catedral de la Almudena, la de Plasencia o las iglesias de Cartagena, han tocado a difunto este sábado 31 de diciembre para anunciar la muerte del Papa emérito Benedicto XVI, por la que está en duelo toda la Iglesia.
Así, de forma pausada e intercalada, han tañido las campanas de la Catedral de la Almudena «para anunciar al pueblo de Madrid la muerte del Papa emérito», tal y como ha señalado la diócesis de Madrid. También han tocado a duelo las campanas de la Catedral de Plasencia.
La Comunidad de Madrid ha declarado este sábado luto oficial los días 31 de diciembre y 1 y 2 de enero como consecuencia del fallecimiento del papa emérito Benedicto XVI, que ha muerto este sábado en Roma, a los 95 de años.
En una edición extraordinaria del Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), el Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso dispone que, en los días señalados, la bandera de la Comunidad ondeará a media asta en los edificios públicos donde su uso sea obligatorio.
«Es un día de luto para los creyentes y de respeto para los no católicos. Descanse en paz, uno de los grandes sabios de la Iglesia», ha manifestado la presidenta madrileña en un vídeo remitido a los medios.
Benedicto XVI nunca pensó que viviría tanto y se disculpaba por ser «un peso»
El papa emérito Benedicto XVI nunca pensó que vivirá casi una década tras su renuncia en 2013 y pasó sus últimos años pidiendo perdón por «ser un peso» a las cuatro laicas consagradas del instituto «Memores Domini» que le han atendido durante todo este tiempo.
Durante sus últimos meses de vida continuaba expresando su deseo de «ir a la casa del padre», según explican fuentes cercanas a las cuatro «Memores Domini» que hasta el último momento no se han separado de él, haciendo turnos, durante las 24 horas.
Cuando su estado de salud era ya muy frágil, pedía perdón continuamente a estas mujeres porque decía «que era un peso para ellas» y siempre dijo que «no pensaba durar más de 4 o 5 años» después del anunció de su renuncia en febrero de 2013, justo porque «no se sentía con fuerzas» de continuar con el pontificado.
Circuito Regional de Noticias
Informacion: La Vanduardia