CRN.- Tras la goleada ante Bolivia, que mostró el futuro soñado de Venezuela con José Pekerman al frente, el hechizo se rompió en Uruguay: la Cenicienta vinotinto recibió cuatro goles y sigue restregando los pisos del clasificatorio sudamericano, pensando en 2026.
«Hay que tener paciencia», dijo Pekerman tras el segundo duelo al frente del once venezolano.
En ambos partidos obtuvo el mismo resultado: 4-1 a favor, y ahora en contra. Su proyecto apenas comienza, está en el papel, aunque la victoria del debut inyectó una ilusión precoz en medio de tantas derrotas.
Información: El Nacional