CRN.- La creciente demanda de taninos extraídos del quebracho colorado, utilizados para curtir cuero de alta gama en la industria del lujo europeo, está contribuyendo al acelerado desmonte del Gran Chaco argentino. Este ecosistema, uno de los bosques secos más importantes de Sudamérica, ha perdido más de 13 millones de hectáreas en dos décadas debido a la explotación intensiva y, en muchos casos, ilegal.
Investigaciones periodísticas revelan que gran parte de la madera utilizada por las tanineras proviene de desmontes no autorizados, apoyados en permisos irregulares y una débil fiscalización estatal. Se estima que solo en 2023 la deforestación alcanzó 183 mil hectáreas anuales, mientras trabajadores informales reciben bajos salarios y las comunidades locales soportan graves impactos ambientales y sociales.
La exportación de taninos hacia más de cincuenta países continúa alimentando un mercado millonario que deja escasos beneficios en la región. Según el reportaje, los vacíos legales europeos agravan la situación, permitiendo que la explotación del “oro rojizo” avance sin control y dejando a Argentina sin montes nativos intactos.
Información: VTV