Fabiola Zambrano.- En un encuentro que trascendió lo protocolar para tocar las fibras del espíritu, la Iglesia Santa Bárbara del municipio Agua Blanca se vistió de gala espiritual para celebrar la vida y el servicio. Bajo la guía del Padre Jesús Rafael Rivas, se llevó a cabo una emotiva Eucaristía en acción de gracias por los docentes y trabajadores sociales del municipio.
La celebración no fue solo un acto de agradecimiento, sino un bálsamo para el alma de quienes día a día se entregan al prójimo. Durante la homilía, el Padre Rivas recordó con ternura y firmeza que la labor de enseñar y de asistir al necesitado es, en esencia, la forma más pura de ser luz en medio de las dificultades.
El párroco invito a cada profesional a reconocer que sus habilidades no son méritos propios, sino regalos divinos que no deben ser escondidos bajo el miedo o el cansancio. Además, resaltó la obligación moral y espiritual de no esconder la luz que cada uno porta, animando a los presentes a brillar con fuerza en sus aulas y comunidades.
Uno de los momentos más profundos fue el recordatorio de que, a través de la participación y el trabajo de los docentes y trabajadores sociales, la comunidad puede ver que Dios sigue habitando entre nosotros.
Con esta sentida celebración en la comunidad parroquial, el Padre Jesús Rivas reafirma que en Agua Blanca la fe se traduce en servicio, y que mientras haya un docente enseñando y un trabajador social acompañando, la luz de la esperanza nunca se apagará en nuestro municipio.
Circuito Regional de Noticias
Fabiola Zambrano CNP 27.878








