Vecinos de la calle 23, entre avenidas 35 y 36 del sector Acarigua Centro II, informaron nuevamente sobre la crisis sanitaria que atraviesan desde hace casi cuatro años debido al desborde continuo de aguas servidas, una situación que afecta directamente a 14 familias y mantiene en condiciones críticas a dos viviendas de la cuadra.
A pesar de que recientemente una cuadrilla de los organismos competentes (MinAguas e Hidroven) se presentó en el lugar con un camión para realizar mediciones y levantar un informe, los afectados aseguran que la respuesta ha sido insuficiente.
Según testimonios de los residentes, la red de cloacas está totalmente obstruida, lo que genera olores nauseabundos que hacen la convivencia insoportable y representan un foco constante de enfermedades, especialmente para niños y adultos mayores.
Los vecinos señalaron que, tras la inspección de esta mañana, se evidenció que la situación ha empeorado drásticamente. «Hace un año, la manguera de limpieza llegaba casi hasta el poste; hoy, apenas alcanza la mitad del tramo, lo que demuestra que el colapso es cada vez mayor», explicaron los afectados.
La comunidad resalta que la solución definitiva no es una limpieza temporal, sino el reemplazo de las tuberías para conectar correctamente con la red principal y evitar que las aguas negras sigan brotando en las calles y dentro de las viviendas.
Ante el inicio de la temporada de lluvias, la desesperación crece. Los habitantes de la calle 23 hacen un llamado urgente al alcalde del municipio Páez, José Ángel López y al gobernador del estado Portuguesa, Primitivo Cedeño para que se asigne el presupuesto y la maquinaria necesaria para la sustitución de los tubos.
«No podemos esperar más. Son cuatro años en esta espera eterna mientras nuestra salud se deteriora. Necesitamos que se rompa el pavimento y se cambien las tuberías ya», sentenciaron los voceros de la comunidad.
Circuito Regional de Noticias
Coordinadora de prensa Fabiola Zambrano CNP 27.878



