En representación de los vecinos de la comunidad Brisas de Araure, el ciudadano Jesús Suárez emitió una denuncia pública ante el trato discriminatorio y de abandono que sufren los alumnos y educadores de la Escuela Bolivariana «Carlos Alberto Pelayo» por parte del Gobierno Regional, situación que vulnera el desarrollo integral y la calidad de vida de la población estudiantil.
Suárez calificó como una burla e irresponsabilidad someter a los niños y docentes a jornadas escolares bajo temperaturas insoportables, fallas continuas en el suministro de agua y la ausencia total de servicios básicos esenciales dentro del plantel. A su juicio, resulta imposible exigir un rendimiento académico óptimo cuando la infraestructura escolar carece de los requerimientos elementales para garantizar el bienestar físico de los estudiantes.
El vocero comunitario cuestionó la falta de iniciativa por la propia comunidad frente al deterioro de la institución, alertando sobre el silencio cómplice que pone en riesgo el principal espacio formativo del sector. Destacó que el problema traspasa los muros del colegio, pues al culminar las clases, los niños retornan a hogares golpeados por el colapso de los servicios públicos y la falta de soluciones por parte de las autoridades competentes.
Ante la gravedad del escenario, Suárez exigió el cese definitivo de los apagones eléctricos que paralizan la zona y formuló un llamado de emergencia a los organismos gubernamentales para que se avoquen a la recuperación integral del plantel. Reafirmó que la restitución de condiciones dignas en la Escuela Bolivariana «Carlos Alberto Pelayo» resulta urgente e impostergable para resguardar los derechos de la infancia y asegurar el futuro de la comunidad.
CRN