CRN.- El requesón casero se consigue coagulando leche caliente con ayuda de un ácido (generalmente zumo de limón, aunque también se puede usar vinagre).
Igualmente se puede hacer con cuajo animal o vegetal, de venta en farmacias, pero la primera opción es más cómoda. Una vez coagulada, la leche se pasa por una malla fina.
El líquido que suelta la mezcla es el suero, de color amarillo, y resulta fantástico para realizar bizcochos, panes, galletas y mucho más. La parte sólida que obtenemos es el requesón.
Para realizar este fantástico producto necesitarás:
Ingredientes
Para 4 personas
Leche (preferiblemente fresca) … 1L
Limón …………………………………… 1
Sal una pizca
Preparación:
Calentamos la leche en una olla con una pizca de sal. Mientras tanto exprimimos el limón y colamos su zumo.
Cuando la leche alcance los 85 ºC, justo antes de que hierva, agregamos el zumo de limón, removemos y retiramos del fuego.
Dejamos reposar unos 15 minutos. En este tiempo la leche se cortará por efecto del ácido y se verá grumosa.
Ponemos un colador de malla sobre un recipiente hondo y colocamos una gasa en su interior.
Vertemos la leche cortada sobre la gasa y dejamos escurrir durante un mínimo de 30 minutos.
El tiempo dependerá de lo cremoso que queramos el requesón. Cuanto más tiempo lo dejemos escurrir, más seco quedará.
Podemos acelerar el proceso juntando las esquinas de la gasa y apretando suavemente para liberar el suero que contiene.
Una vez listo el requesón, si no lo vamos a consumir en el momento, lo guardamos en la nevera dentro de un recipiente hermético (para que no absorba olores de otros alimentos). Aguanta en buen estado entre dos y tres días.
Con el suero resultante del filtrado se pueden preparar bizcochos, magdalenas, galletas, panes, batidos y muchas otras recetas. No lo tires.
Al igual que con el requesón, si no lo vas a utilizar en un plazo de 24-48 horas, lo puedes congelar en cubiteras para futuras elaboraciones.
Información de: Directo al Paladar