Comenzar el día una taza de avena cocida puede regalarte años de vida

CRN.- En los Estados Unidos ya hay gente haciendo cola en una cadena de cafés llamada Cereality para comprar cartones de avena instantánea.

El hecho de que pronto salgamos a tomarnos un cuenco de avena en lugar de una hamburguesa está todavía por verse, pero definitivamente deberíamos comer más cantidad de este producto.

Un cuenco diario sustentaba a los antiguos escoceses durante horas de marcha. Sabían que si empezaban el día con avena cocida no sentirían hambre durante horas. Pero hoy también sabemos que la avena hace algo más por nosotros que simplemente darnos energía.

Es una rica fuente de fitoestrógenos anticancerígenos y de polifenoles antioxidantes. Contiene un antioxidante particularmente poderoso llamado ácido ferúlico que al parecer es capaz de mantener a raya algunas sustancias cancerígenas.

Comienza el día con avena cocida y le harás un gran favor a tu corazón. Los científicos han descubierto que contiene avenanthramides, sustancias químicas que evitan que los glóbulos se peguen a las paredes de las arterias, con lo cual previenen los depósitos de grasa que causan las enfermedades coronarias.

Una ración diaria puede mejorar la presión sanguínea y reducir a la mitad la necesidad de tomar medicación para controlarla. Comer avena también reduce los niveles de colesterol.

Si no estás preocupado por tu corazón, ¿lo estás por tu figura? Los copos de avena pueden parecer una comida pesada pero en realidad es lo más próximo que tenemos a la dieta mágica.

 Las personas que toman a diario cereales integrales como la avena para desayunar tienen tres veces menos posibilidades de estar obesas que los que se saltan esta comida.

Los expertos creen que comer avena cocida al empezar el día puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en sangre, los cuales tienen que ver en la regulación del apetito y la energía.

También sugieren que las personas que toman avena para desayunar tienen menos posibilidades de sentir hambre a lo largo del día y por lo tanto son menos propensas a comer más de la cuenta.

Se piensa que los alimentos de digestión lenta también reducen el riesgo de padecer diabetes porque absorben azúcar del intestino y reducen la necesidad de que se liberen grandes cantidades de insulina.

Y por último, toma un cuenco de avena y aumentarás la flora intestinal (ya sabes, los bichitos en el tracto digestivo que ayudan a que la comida se incorpore a tu sistema). Siempre hemos sabido que la avena era un buen laxante, pero ahora los científicos además han descubierto que es una buena fuente de probióticos, alimento para las bacterias beneficiosas del cuerpo.

Cuanto más alimento tengan estas bacterias, más se multiplican y mejor luchan contra las bacterias tóxicas causantes de enfermedades. ¿El resultado final? Un sistema inmunitario fortalecido y todo gracias a un cuenco de avena.

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