Manifestantes exigieron a las autoridades municipales y al Ministerio de Educación el cese del abandono institucional y la reactivación urgente de comedores populares.
En una jornada de movilización y protesta pacífica, adultos mayores, docentes pensionados y trabajadores jubilados de las ciudades hermanas de Acarigua y Araure tomaron las calles este viernes 29 de mayo. El motivo del encuentro fue alzar la voz contra lo que describieron como una «historia negra y triste» de maltrato y exclusión institucional, exigiendo de manera categórica el restablecimiento de los programas de alimentación y la dignificación del estatus de jubilación en el país.
La protesta visibilizó de forma prioritaria el cierre y abandono del comedor popular local, una infraestructura que en el pasado garantizaba alimentación accesible a adultos mayores, personal obrero y trabajadores del centro de la ciudad procedentes de diversos sectores de Portuguesa.
El profesor, Juan de Dios Pérez en representación de los manifestantes cuestionó con dureza la escala de prioridades de la administración local, señalando que mientras se destinan cuantiosos recursos económicos y «un bojote de miles de dólares» para la remodelación del palacio de la alcaldía, se mantienen en total desidia los compromisos de infraestructura social y deportiva, como la manga de coleo José Antonio Páez, y, peor aún, los derechos alimentarios de la población vulnerable.
«Así como hay dinero para todas esas cosas, debe haber dinero para establecer la alimentación, el sagrado derecho a comer de los adultos mayores. Ya basta de tanta silla y de tanta canallada contra un sector que lo único que ha hecho es producir para este país, tanto en términos materiales como intelectuales», declararon representantes de los gremios en protesta.
La movilización también sirvió de palestra para denunciar la precarización que sufren los profesionales de la docencia tras pasar al retiro. El profesor Pablo Rangel secretario de la Federación Venezolana de Maestros en Portuguesa dijo que el sector educativo manifestaron su indignación ante las políticas del Ministerio de Educación, denunciando la exclusión de los jubilados en el cobro de bonificaciones esenciales como el denominado «bono de profesionalización o sonorización», el cual sí percibe el personal activo.
Esta exclusión sumerge a los educadores retirados en un «vacío existencial y material», despojándolos de la calidad de vida que el concepto universal de la palabra jubileo —asociado intrínsecamente al gozo y al descanso digno— debería garantizarles.
Durante la manifestación, los participantes rememoraron con profunda consternación trágicos episodios locales de abandono que han costado vidas, argumentando que la realidad que afrontan «hiere y sangra, no es una novela triste, es una verdad». Criticaron de igual forma a los sectores sociales e institucionales que han «mirado a la izquierda» o ignorado deliberadamente la crisis humanitaria que padecen los abuelos en las comunidades. El gremio concluyó advirtiendo que las jornadas de protesta continuarán activas en el estado Portuguesa hasta obtener respuestas concretas y soluciones verificables por parte del ejecutivo municipal y nacional.
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Coordinadora de prensa Fabiola Zambrano CNP 27.878


