CRN .- El presidente francés, Emmanuel Macron, inició este viernes 23 de agosto una ronda de espinosas consultas con los líderes de las formaciones políticas, con la esperanza de formar una coalición gobernante viable después de las elecciones legislativas no concluyentes, que terminaron el pasado 7 de julio.
Tras la denominada “tregua olímpica” en la que París puso en pausa el agitado debate político por los Juegos en la capital del país, es hora de retomar las negociaciones e intentar desbloquear el nombramiento de un nuevo primer ministro.
Este viernes, las conversaciones iniciaron con la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular (NFP), que obtuvo el primer lugar de los comicios, con 182 escaños, aunque lejos de los 289 diputados necesarios para tener mayoría absoluta, algo que no alcanzó ninguna formación política.
En el encuentro de las últimas horas, la fuerza política de izquierda volvió a presionar a Macron para que nombre a alguien que provenga de esa coalición, de hecho, ya propusieron a Lucie Castets, una funcionaria de alto rango, que trabaja en la oficina de la Alcaldía de París.
Sin embargo, Macron, que no habló públicamente después de su reunión con la izquierda, ha ignorado hasta ahora sus demandas, al reiterar que a pesar de haber quedado en primer lugar en las votaciones, la alianza está lejos de la mayoría absoluta.
Castets se muestra “lista” para gobernar
Tras la reunión con los líderes de su coalición y con el presidente, Emmanuel Macron, Lucie Castets sostuvo que está «lista» para conseguir coaliciones que le permitan gobernar.
Tras semanas de tensiones entre los bandos políticos rivales, los líderes de la izquierda sonaron un poco más optimistas este viernes y señalaron que Macron reconoció que había una necesidad de cambio, aunque todavía está por verse qué implicaría esa postura.
No obstante, Castest también declaró que había detectado «una tentación por parte del presidente de construir su propio gobierno».
«Le dijimos que dependía de la fuerza política que salió primero (en las elecciones) -el Nuevo Frente Popular- formar un gobierno», reiteró la candidata a primera ministra del NFP, después del encuentro con el mandatario.
«Estoy lista desde hoy para construir coaliciones, para debatir con las demás fuerzas políticas para tratar de encontrar una vía que garantice la estabilidad del país y responda finalmente a las necesidades urgentes expresadas por el pueblo francés», recalcó la líder política de 37 años.
Pero los obstáculos continúan. Macron ya había rechazado el nombramiento de Castets y tras su negativa el partido considerado de extrema izquierda, Francia Insumisa, que forma parte del NFP, amenazó, incluso, con iniciar un proceso de destitución contra Macron si no elige a un primer ministro del bloque ganador de las elecciones legislativas.
También este viernes, previo a la reunión con el jefe de Estado, Manuel Bompard, coordinador de Francia Insumisa, había advertido: «No vamos a negociar con él (…) Le diremos que no hay alternativa al nombramiento de Lucie Castets».
Pero los aliados del oficialismo -que señalaron después de las elecciones que «nadie ganó»- han argumentado que el bloque de izquierda es demasiado débil para reclamar el puesto de primer ministro y esperan, en cambio, formar una mayoría en torno a una figura centrista.
Informaciòn: Globovisiòn