CRN.- La primera mujer negra en lograr la postulación presidencial de un partido importante calificó este jueves su «improbable viaje» hacia la candidatura demócrata como el trampolín para llevar al país a un nuevo lugar tras años desgarrado por sus amargas divisiones.
La vicepresidenta de EE.UU., de quien nadie pensaba que sería la candidata hace cinco semanas, ofreció a los votantes una opción clara en un discurso firme y patriótico en la Convención Nacional Demócrata, en Chicago.
Los estadounidenses pueden tomar el camino del «caos y la calamidad» en un nuevo mandato de Trump, a quien calificó de «hombre poco serio» que, sin embargo, supone una «grave amenaza» para la democracia y las libertades básicas de Estados Unidos.
O bien, dijo Harris, el país puede volver a comprometerse con los valores que evocó al detallar su crianza como hija de inmigrantes alimentada por una cariñosa comunidad californiana de tías no oficiales, personificada por «Libertad. Oportunidad. Compasión. Dignidad. Equidad. E infinitas posibilidades».
En lugar de la carnicería estadounidense y las amenazas de represalia de Trump, Harris se presenta como la catalizadora de la capacidad por excelencia de Estados Unidos para renovarse. La vicepresidenta aprovechó su pasado como fiscal, prometiendo estar siempre «a favor del pueblo» mientras acusaba al candidato republicano de servir «al único cliente que ha tenido: a sí mismo».
«Con estas elecciones, nuestra nación tiene una oportunidad preciosa y fugaz de dejar atrás la amargura, el cinismo y las batallas divisorias del pasado», dijo.
«Así que, salgamos ahí fuera y luchemos por eso. Salgamos y votemos por eso. Y juntos, escribamos el próximo gran capítulo de la historia más extraordinaria jamás contada».
Pero Harris, la repentina candidata comodín que encabeza ahora la candidatura demócrata, no se limita a ofrecer una ruptura con Trump. También está conjurando posibilidades que estaban más allá de Biden.
Superado por los estragos de la edad en el debate de CNN en Atlanta, el presidente –de 81 años– no pudo evocar de forma convincente el futuro ni presentarse como el ejecutor del cambio que tantos estadounidenses ansían.
Harris, que busca encontrar su momento a pesar de una vicepresidencia que rara vez ha despuntado, no había ofrecido hasta ahora pruebas de que pudiera ser una figura política transformadora.
Informaciòn: CNN