CRN.- La presencia de los zancudos se multiplica con las altas temperaturas, y en las noches de más calor se vuelven unos visitantes muy molestos en nuestras habitaciones, donde se desata una lucha contra este diminuto animal.
Pero compartir espacio con otras personas puede hacer que nos libremos de recibir la picadura de estos molestos bichos.
Existen más de 3.500 especies de zancudos, pero tan solo unas 200 se alimentan de sangre humana. Sin embargo, diversos estudios científicos han demostrado que existen algunas características que pueden hacer que recibamos más o menos picaduras de zancudos.
El dióxido de carbono o el grupo sanguíneo
Los zancudos se sienten atraídos por el dióxido de carbono y por el ácido láctico. Por tanto, suelen picar más a los adultos, ya que emiten más dióxido de carbono al respirar que los niños, así como a las embarazadas y a las personas más altas, ya que estas emiten más ácido láctico.
Un estudio realizado por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, asegura que las moléculas que contribuyen a nuestro olor corporal también tienen incidencia en que nos piquen más o menos los zancudos. Según el estudio, algunas personas pueden emitir una especie de “repelente natural” que aleja a los zancudos.
Información: Curadas