Acuerdos petroleros e institucionalidad: El trasfondo geopolítico del retorno de María Corina Machado

El politicólogo Doriam González vislumbra un esquema de tutelaje de Estados Unidos en Venezuela donde el chavismo, la Asamblea Nacional de 2015 y María Corina Machado cumplen roles estratégicos para validar acuerdos petroleros e institucionales, al tiempo que advierte sobre la reactivación del oficialismo, la búsqueda de institucionalidad promovida por Washington y la urgencia de reestructurar el sistema político nacional sin caer en polarizaciones desinformativas

​El politólogo, especialista en análisis de datos y máster en Gobernabilidad y Gobernanza, Doriam González, sostuvo durante su participación en el programa Enfoque, conducido por José Leonardo Pinto Guerrero, que el retorno de la líder opositora María Corina Machado al país obedece a una dinámica donde la agenda de Estados Unidos condiciona las decisiones de los actores políticos venezolanos. De acuerdo con el especialista, este escenario de tutelaje distribuye funciones específicas para garantizar la viabilidad de acuerdos políticos, comerciales y financieros: el chavismo facilitaría la gestión estatal y la operatividad de los convenios petroleros; la Asamblea Nacional electa en 2015 aportaría el reconocimiento institucional ante Washington; y Machado se consolidaría como la figura con el mayor capital de legitimidad política y social.

​González calificó como una paradoja que el regreso de la dirigente haya servido paralelamente para reactivar operativamente al chavismo. El experto ejemplificó esta dinámica con el acto del oficialismo en el estado Carabobo, donde la dirigencia estatal buscó reivindicar su modelo organizativo, dio protagonismo a la presidente encargada Delcy Rodríguez y retomó discursos históricos sobre las comunas y el oro custodiado en Inglaterra. Al mismo tiempo, destacó que la oposición reafirmó el liderazgo de Machado, cuya relevancia creció tras su victoria en las primarias sin que otros sectores aprovecharan la oportunidad de disputar espacios, aunque dejó abierto el debate sobre si la dirigente logrará estructurar una plataforma política más amplia que integre a nuevos liderazgos de cara a eventuales eventos electorales.

​En relación con los pronunciamientos de la diplomacia estadounidense, González analizó la reciente entrevista del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, interpretándola como un mensaje global orientado a establecer condiciones de gobernabilidad duradera. A su criterio, la estrategia estadounidense va más allá de los negocios energéticos y persigue la constitución de una república estable mediante instituciones funcionales como el Consejo Nacional Electoral (CNE), la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). En este sentido, remarcó que las declaraciones de Rubio rechazaron las protestas violentas o de calle para privilegiar acuerdos políticos, recordando además el peso de la Fuerza Armada Nacional en la estabilidad del país y la experiencia histórica observada en procesos como el de Nicaragua. Asimismo, observó que, ante la magnitud del mensaje emitido por el jefe de la diplomacia estadounidense, los discursos dirigidos al entorno político interno de Machado perdieron dinamismo y alcance mediático.

​Para avanzar hacia la reconstrucción de un Estado funcional, el analista planteó la urgencia de despartidizar los poderes públicos y lograr que órganos como el TSJ respondan estrictamente a la Constitución y la ley, advirtiendo que bajo el condicionamiento de Washington existe el riesgo de que los actores locales sean desplazados en la toma de decisiones. En este marco de reordenamiento institucional, consideró factible la revisión de las inhabilitaciones políticas que pesan sobre Machado y otros dirigentes, al tiempo que cuestionó la excesiva fragmentación del sistema de partidos, el cual agrupa a cerca de 70 organizaciones. Por ello, estimó probable una reforma a la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) que incorpore mecanismos de validación ciudadana para depurar el panorama partidista. Respecto al relato de Machado, observó que su postura pública se limita a diagnosticar la efectividad de las dinámicas actuales, sin incurrir en una reivindicación nostálgica o explícita de los periodos de la Cuarta ni de la Quinta República.

​En el ámbito de la política internacional, el politólogo descartó que un potencial proceso de impeachment contra Donald Trump o las disputas partidistas en Washington modifiquen la hoja de ruta estadounidense hacia Venezuela, asegurando que los intereses energéticos y geopolíticos de esa nación prevalecen sobre las dinámicas electorales locales. En esa línea, puntualizó que el Partido Demócrata aún debe definir liderazgos y enfocar sus esfuerzos en las elecciones de medio término, prestando especial atención a contiendas claves para el Senado en estados como Georgia, Arizona, Alabama y Ohio.

​Como reflexión final, González formuló un llamado a la ciudadanía a ejercer el pensamiento crítico, buscar fuentes de información confiables y no permitir que las discusiones públicas queden reducidas a confrontaciones o análisis sensacionalistas orientados a captar audiencia. El especialista enfatizó la necesidad de superar las disputas interpersonales entre dirigentes para concentrar la atención en la estabilidad económica, el correcto funcionamiento de las instituciones y las implicaciones geopolíticas del momento que atraviesa la nación.

Circuito Regional de Noticias

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