Sacerdotes de la diócesis de la Guaira, aprovecharon el retorno de una ordenación sacerdotal que hubo de efectuarse en la ciudad de Trujillo, debido al doble terremoto que sacudió el litoral, para dispensar una visita a parroquia Sagrario Catedral Nuestra Señora de la Corteza.
En oración fraternal fueron recibidos los reverendos, Alfredo Bustamante, rector del Santuario José Gregorio Hernández de la Guaira, Ángel Colmenarez, José Manuel Colmenares y Álvaro Torres.
Tomó la palabra el reverendo Bustamante para explicar que, actualmente, «no existe en la Guaira un templo digno para efectuar este tipo de ceremonia, porque fueron devastados», por lo que solicitaron a la diócesis de Trujillo, el traslado para la ciudad natal del neo sacerdote.
Asimismo, el reverendo, narró que es
Administrador del Santuario José Gregorio Hernández , en el cual apenas pudo sobrevivir la imagen de Cristo en la cruz y la de San José Gregorio Hernández, «el resto sucumbió,» precisó.
Asimismo, el padre Bustamante relató tener 22 mil habitantes reparando la estructura física y grupos de apostolado conformados para atender esta emergencia.
Los reverendos, a través de sus vivencias, compartieron el sufrimiento del pueblo de la Guaira a raíz de los lamentables acontecimientos y pidieron «no dejarlos solos», solicitud que fue respondida por el párroco anfitrión, Alexander Uzcátegui, exhortando a la feligresía en lo necesario de dar consuelo a las familias de la Guaira, ya que como hermanos cristianos «tenemos que estar para ellos».
El resto de los sacerdotes visitantes aclararon que «son muy pocas las ayudas que están llegando a la Guaira», ya no es como en principio, y la Guaira «es un pueblo que sufre».
También, los visitantes explicaron que la situación que se vive en la zona cero es «lo más terrible que podamos experimentar», hedor, moscas, edificaciones en ruinas, otras a punto de caer, otras hecha polvo, «es indescriptible lo que se observa».
Igualmente relataron que, en el caso específico de dos de las parroquias, quedaron sin feligreses, otras dos derrumbadas y las estructuras dañadas, más sin embargo, se imparten misas en las plazas y otros espacios públicos.
El drama acaecido en la Guaira, el 24 de junio pasado, da pie a la unión fraternal como iglesia, manifestó el padre Uzcátegui, comprometiéndose a seguir brindando ayuda desde parroquia Sagrario Catedral.
Mayami Alvarado CNP 4655