Zapata solicita una pausa en los operativos de desalojo y plantea una reubicación planificada, con espacios dignos para los trabajadores informales
Acarigua, mpio. Páez// David Zapata exhorto a las autoridades municipales y regionales detener temporalmente los operativos de desalojo y reubicación de los comerciantes informales que laboran en el casco central del municipio Páez, ante la ausencia, según denuncia, de un espacio previamente establecido y acondicionado para que estos trabajadores puedan continuar desarrollando sus actividades económicas.
La situación se ha registrado durante los últimos días en distintos puntos del centro de la ciudad, donde trabajadores de la economía informal han sido retirados de sus lugares habituales de trabajo. Zapata señaló que la necesidad de preservar el orden y el embellecimiento urbano debe ser compatible con el derecho de las familias a generar ingresos, especialmente en un contexto económico que, a su juicio, ha llevado a numerosos ciudadanos a depender de la actividad informal como fuente de sustento.
“El orden urbano no puede construirse sobre el sufrimiento de nuestras familias”, afirmó Zapata, quien hizo un llamado a las autoridades del municipio Páez a abordar la situación mediante el diálogo. En ese sentido, sostuvo que una reubicación efectiva debe contemplar previamente la planificación, adecuación y dotación de espacios que permitan a los comerciantes trabajar en condiciones dignas y seguras, en lugar de trasladarlos a terrenos improvisados sin las condiciones necesarias.
Zapata planteó la creación de mesas de trabajo entre autoridades y comerciantes informales para diseñar una estrategia que permita avanzar hacia una Acarigua más organizada, sin desconocer las necesidades económicas de quienes dependen diariamente de sus ventas. Asimismo, propuso que, una vez que las condiciones económicas permitan avanzar hacia mayores niveles de formalización, se construya un plan consensuado que facilite la incorporación progresiva de estos trabajadores a espacios comerciales adecuados.
“Nuestra gente merece respeto, comprensión y oportunidades”, expresó Zapata, al reiterar que su planteamiento no busca confrontar a las autoridades, sino promover una solución que combine el orden urbano con la protección de las familias que dependen de la economía informal.
