Tras las severas lluvias e inundaciones registradas recientemente en el municipio José Vicente de Unda del estado Portuguesa, la situación continúa siendo crítica, reportes directos aportados por los propios habitantes de la zona confirman cuantiosas pérdidas materiales y graves daños a las infraestructuras residenciales.
Hasta los momentos, se calcula el colapso y la pérdida total de aproximadamente seis a siete viviendas que fueron derribadas o arrastradas por la fuerza de la corriente fluvial. Esta contingencia ambiental ha dejado un saldo lamentable de alrededor de 325 personas damnificadas, quienes han tenido que ser evacuadas de emergencia y se encuentran alojadas de forma temporal en las instalaciones del gimnasio cubierto de la localidad.
Sectores especialmente golpeados como La Recta y Los Bendecidos se mantienen trabajando arduamente en labores comunitarias para sacar el barro y los escombros de las estructuras que quedaron en pie. Afortunadamente, y a pesar de la gravedad del evento, las autoridades civiles de la zona no han reportado víctimas fatales que lamentar.
La respuesta de apoyo civil y del gobierno local ha sido un factor clave durante las últimas horas del desastre, las familias afectadas que permanecen en el refugio del gimnasio están recibiendo asistencia continua mediante donaciones de ropa y alimentos que garantizan los servicios diarios de desayuno, almuerzo y cena, sumado a un monitoreo constante para el suministro de agua potable.
Asimismo, la red de apoyo civil y familiar se ha extendido fuera de las fronteras regionales, con la espera del arribo de asistencia humanitaria proveniente de Barquisimeto, así como de donaciones gestionadas por ciudadanos locales radicados en los Estados Unidos, quienes ya enviaron un primer lote compuesto por doce colchones.
Por su parte, el personal obrero adscrito a la Alcaldía de Unda se ha desplegado de manera activa e ininterrumpida en los puntos de desastre. Las labores técnicas con maquinaria pesada se extendieron hasta altas horas de la noche en vías principales como la Avenida 24 de Julio y la Avenida 24 de Junio con el objetivo de agilizar la recolección de los desechos acumulados y devolver la transitabilidad a estas arterias viales.
Los habitantes denunciaron que una comitiva de aproximadamente diez a quince camionetas oficiales pertenecientes a entes regionales se presentó en el sitio afectado, pero acudieron al lugar sin portar insumos básicos de auxilio. Los testimonios de los propios damnificados recalcaron que dicha delegación gubernamental no llevó consigo ni siquiera tres o cuatro cajas de agua o asistencia directa, lo cual fue calificado como una falta de empatía ante el desespero inmediato de las familias que lo perdieron todo.
Ante este panorama, la comunidad reitera el llamado urgente a una cooperación transparente, oportuna y verdaderamente solidaria por parte de todos los niveles gubernamentales para superar la emergencia.
Circuito Regional de Noticias