Un clima de tensión se vive en las instalaciones del vertedero municipal de Páez, donde recolectores de chatarra y plástico mantienen un conflicto activo que afecta el normal desarrollo de sus labores.
Ante el riesgo de que la situación escale, los trabajadores han decidido alzar la voz para solicitar una mediación oficial inmediata. Los afectados emitieron un llamado directo al alcalde del municipio, José Ángel López, y al gobernador del estado Portuguesa, Primitivo Cedeño, instándolos a intervenir como mediadores en la disputa.
El objetivo de los recolectores es que las autoridades establezcan mesas de diálogo que permitan alcanzar acuerdos institucionales, garantizando así una resolución pacífica que beneficie a ambas partes y asegure el sustento de las familias que dependen de esta actividad económica.
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