Alza de precios, fallas con la electricidad, impuestos y contracción comercial impactan Acarigua-Araure

Fabiola Zambrano.- Las ciudades hermanas atraviesan un complejo panorama económico y social marcado por el aumento en el precio de los alimentos, el colapso de los servicios públicos y una notable contracción de la actividad comercial, según la editorial del programa radial Enfoque con José Leonardo Pinto Guerrero.

El sector de la alimentación ha experimentado una dramática subida de precios, el kilo de algunos cortes de res, como la punta trasera, ha pasado de aproximadamente 8 a 14$, mientras que la pulpa negra ronda los 12$. Cortes como la costilla para sopa subieron de 6 a 10-11$. El kilo de carne molida también ha aumentado considerablemente.

Por su parte, el precio del cerdo se cotiza entre 12$ y 16$ por kilo, y los cortes de pollo como el filete alcanzan los 9 o 10$, siendo el pollo entero un poco más económico.

Además se ha notado una ausencia de los tradicionales camiones de plátanos en zonas céntricas como la Plaza Páez y cercanías al centro, un fenómeno que coincide con una escasez del rubro y el encarecimiento de la unidad.

En cuánto a los servicios básicos, el deterioro es una preocupación constante que afecta directamente la operatividad comercial, generando un aumento de los costos operativos y dificultades para el consumidor.

Los cortes de energía eléctrica son constantes e impredecibles, a veces durando más de seis horas. Además de dañar equipos (neveras, aires, computadoras), las fallas eléctricas relentizan los puntos de venta, internet y las líneas telefónicas, impidiendo las transacciones con tarjetas.

A todo este problema de la energía eléctrica se le suman las dificultades con el servicio de agua y la intermitencia del internet, que obstaculiza las operaciones bancarias y comerciales.

Pinto Guerrero en el programa radial destacó que el centro de Acarigua y Araure muestra signos de una contracción económica con un significativo número de locales comerciales vacíos, disponibles para alquiler o venta, un fenómeno poco antes visto en la Avenida Libertador y el casco central. El bajo poder adquisitivo obliga a los ciudadanos a priorizar gastos en alimentación y medicinas, relegando la compra de ropa, electrodomésticos y otros rubros.

A pesar del tradicional repunte de septiembre por el inicio de clases, el sector reporta un nivel de ventas muy inferior a años anteriores. Los comerciantes demuestran gran preocupación por el alza de los impuestos municipales. El pago por la recolección de desechos sólidos, sumado a las tasas elevadas como el impuesto a las ventas brutas, hace mermar la capacidad operativa. Algunos comerciantes han visto facturas de servicios aumentar de 30 a 100 dólares.

La editorial destaca el «valor» de los comerciantes y emprendedores que se mantienen abiertos, destacando su labor por ser los principales generadores de empleo y bienestar en la economía local, sosteniendo a tres o cuatro familias por negocio. Se hace un llamado a las autoridades a armonizar la política fiscal con el fin de promover el crecimiento empresarial y la generación de nuevos puestos de trabajo.

Circuito Regional de Noticias

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