CRN-. Los trasplantes de órganos de fallecidos con coronavirus son «factibles y seguros» y están autorizados por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), salvo órganos pulmonares, pero apenas se hacen por un exceso de prevención por parte de los centros trasplantadores. Así lo relata, en una entrevista, el coordinador de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del hospital 12 de Octubre, Mario Fernández-Ruiz, que defiende esta vía de donación y advierte que lo que «no sería ético es no aprovechar ese potencial que puede salvar la vida de varios pacientes».
Este experto, que participa en la XVII reunión de coordinadores de trasplantes que se celebra en Zaragoza con una conferencia sobre donantes con PCR positiva, explica que el asunto de los donantes fallecidos con covid empezó a ser factible cuando se comenzó a recopilar información de pacientes con coronavirus y se comprobó que la probabilidad real de que se transmitiera el virus por órganos distintos al pulmón era «altamente improbable».
Eso, junto el conocimiento de que el virus es difícilmente cultivable en tejidos distintos al pulmón, sugiere que el riesgo de transmisión es «muy pequeño y virtualmente inexistente», asegura el experto. Fernández-Ruiz admite que hasta ahora se han hecho seis trasplantes con órganos de tres donantes con PCR positiva y todos han evolucionado bien. Los únicos casos de transmisión que no han funcionado son de pulmón, uno en Estados Unidos y otro en Canadá. No obstante, este experto precisa que hay límites, ya que hace falta que el donante no tenga síntomas y que la carga viral sea baja para que la seguridad de la donación sea mayor.
Información: La voz