CRN.- Si se produce la ingestión simultánea de ibuprofeno y alcohol, se presenta un efecto competitivo, pues ambas sustancias se metabolizan en el hígado, dando lugar a que menor cantidad de alcohol tenga mayor efecto
Tomar copas cuando se está en tratamiento con ibuprofeno no es buena idea. Un consumo excesivo de alcohol tiene efectos tóxicos en el organismo, pero, unido a un medicamento, es más peligroso.
El Colegio de Farmacéuticos de Barcelona advierte, con motivo de las fiestas navideñas, sobre los riesgos de combinar ambas sustancias. Incluso si la ingesta de alcohol es ocasional, esto disminuye el metabolismo del ibuprofeno, lo que da lugar a «un efecto más prolongado. Y, por lo tanto, a un posible riesgo de toxicidad si no se separan suficientemente las dosis», explican.
Si la ingesta es habitual, el alcohol provoca una aceleración del metabolismo en general, lo que puede disminuir el efecto de los medicamentos, de forma que sea necesario repetir la administración en un periodo de tiempo inferior al recomendado.
Entre los efectos secundarios de los antinflamatorios no esteroidales, como el ibuprofeno, se encuentra el daño de la mucosa gástrica.¿
Información: Curadas