CRN. – Este domingo 17, tercero del tiempo de Adviento, la parroquia Catedral Nuestra Señora de la Corteza, se impregnó de alegría al recibir la palabra de Dios, en una hermosa y concurrida ceremonia presidida por Monseñor Gerardo Salas Arjona, Obispo de la Diócesis de Acarigua-Araure, concelebrada por el Pbro. Luis Fernando Rangel y sacerdotes diocesanos invitados.
Este III domingo de Adviento es reconocido por la iglesia como el «domingo de la alegría», próxima al nacimiento de nuestro Redentor, dónde la iglesia invita a celebrar el Gaudete, en el que de manera inmediata levantamos la mirada en espera del Salvador del mundo.
La liturgia de la palabra exhorta a la proclamación de una misericordia divina, que cumple su acción en los corazones dispuestos a abrirse a la alegría, tal como lo plasmó el Papá Francisco, en el Ángelus, al invitar a estar alegres, y lo recalcó Monseñor Salas, agregando que estar alegres, debe ser una característica de todo cristiano bautizado.
«Estén alegres pues quien nos anima es el mismo Jesús», dijo.
De igual manera, sus reflexiones exhortaron a ser fieles de Juan el Bautista, hombre enviado por Dios a ser testimonio de la luz, además, invitó a ser la voz de Dios, a través de las enseñanzas de su palabra, por último, a ser enviados de Dios, siguiendo su ejemplo de humildad, no apartándonos del camino que nos lleve a la santidad.
Acto especial
En el marco de la ceremonia, tuvo lugar un importante acontecimiento para la iglesia diocesana, siendo protagonistas dos jóvenes seminaristas, José Ángel Hidalgo, quien recibió de manos del Señor Obispo, su sotana y el roquete, signos de su adhesión al corazón de Dios, específicamente, signos de la opción preferencial por la vocación al sacerdocio ministerial, aceptando las palabras de Jesús a sus discípulos al decirles «están en el mundo, pero no son del mundo».
También, correspondió al prelado dirigir el rito de la admisión a las sagradas órdenes del Diaconado y Prebisterado al joven Nelvis Gabriel Orozco, confirmando la idoneidad de quién se ha venido formando como candidato al orden de los Presbíteros, esforzándose en vivir arraigado en la fe, esperanza y caridad.
«Vale la pena decirle si a Dios», exhortando a la oración por la perseverancia de los jóvenes hermanos llamados al sacerdocio.
Prensa Catedral Mayami Alvarado CNP 4655