CRN. – El teatro de títeres es una expresión artística donde los personajes son marionetas controladas por alguien, detrás del escenario.
De igual manera, se obtienen beneficios de aprender el teatro de títeres, como; se puede utilizar como recurso educativo para promover el aprendizaje y además la adquisición de habilidades. La recreación de historias y la interacción de los niños con las marionetas y con el público, favorece la absorción de conocimientos, y también la expresión lingüística y emocional.
El teatro ofrece muchas posibilidades a nivel educativo. Se puede crear una historia en torno a cierto tema y, al interpretarla, los niños la interiorizarán para poder reproducirla. Así mismo, los niños mayores podrán investigar acerca de un tema para crear sus propias historias.
En este sentido, los hermanos Manuel y Olivia Aponte con una amplia y larga trayectoria de 43 años en este mundo de las artes cultural dentro del estado Portuguesa, expresaron que el amor por ser cultor los lleva a tener pasión, gusto y vocación en la labor que desarrollan al colocar diversas puestas en escenas.
Al conversar con María de los Ángeles Pinto Guillen durante la entrevista del programa radial La Revista Map, indicaron que ahora su norte es dedicarse a la formación de nuevos titiriteros (actores) en el estado, para que, el teatro de títeres no decaiga y se continúen con dicha tradición de entretenimiento y educación a través de las marionetas.
Manuel Aponte, resaltó que no existe un límite de edad, puesto que, todo depende de la creatividad e imaginación de cada persona cuando empiezan a crear e imaginar los personajes. «Hemos tenido niños de 4 años y todavía andan en el mundo de las marionetas, no hay un límite de edad, adolescentes, adultos todo aquel que quiera aprender esta arte es bienvenido».
Por su parte, Olivia Aponte comentó «Ya tengo 37 años realizando marionetas y mis experiencias con títeres y me ha parecido extraordinaria».
Circuito Regional de Noticias
Producción: Fabiola Zambrano
Moderador: María de los Ángeles Pinto Guillen