CRN.- La posibilidad de una tregua entre Israel y las milicias armadas de Gaza parece cada vez más lejana, con mensajes poco alentadores por ambas partes, mientras continúa el intercambio de fuego, con bombardeos israelíes sobre la franja y el lanzamiento de cohetes desde dentro del enclave.
De madrugada hubo un ataque aéreo en Jan Younis, el sur de la franja, en el que Israel mató a Ali Ghali, un importante comandante de la Yihad Islámica Palestina (YIP), que murió junto a dos de sus familiares.
Con posterioridad la aviación israelí bombardeo objetivos de este grupo en cuatro ocasiones en el tercer día de esta nueva escalda bélica, que se ha cobrado la vida de 25 gazatíes, 15 de ellos civiles incluyendo 6 niños.
Las milicias armadas de Gaza, encabezadas en esta ocasión por la YIP, que ya habían lanzado más de 500 proyectiles hasta esta mañana, continúan con el disparo de cohetes desde el enclave a territorio israelí, sin ocasionar víctimas hasta el momento pero sí daños materiales en las ciudades de Sderot y Ashkelon, al sur de Israel, donde las alarmas antiaéreas no han dejado de sonar en todo el día.
«El enemigo continúa con sus crímenes contra quienes están seguros en sus hogares y pagará el precio por ello», afirmó hoy en un comunicado la Yihad Islámica, quien prometió venganza por la muerte de Ali Ghali, su hermano y su sobrino; como ya juró hace tres días tras el «asesinato selectivo» de tres de sus líderes en bombardeos israelíes, lo que dio pie a esta nueva escalada bélica.
Este grupo, considerado terrorista por Israel, Estados Unidos y la UE, garantizó que el lanzamiento de cohetes «no se detendrá, sino que puede expandirse y aumentar su rayo de fuego», mientras circulan reportes sin confirmar en medios sobre un inminente cese el fuego.
Sin embargo, fuentes oficiales israelíes se apresuraron a desmentir estas informaciones, según las cuales habrían accedido a las dos principales demandas de la YIP: frenar la estrategia de «asesinatos selectivos» de los cabecillas del grupo y devolver el cuerpo de Jader Adnan, el importante miembro de la YIP en Cisjordania que murió la semana pasada en una cárcel israelí tras 86 días de huelga de hambre.
De hecho, medios israelíes aseguran que el partido Likud, del primer ministro Benjamín Netanyahu, habría mandado un mensaje a sus ministros y parlamentarios negando haber hecho esas concesiones: «Todas las conversaciones sobre un alto el fuego con condiciones son noticias totalmente falsas ¡No hay alto el fuego! El primer ministro ordenó al Ejército atacar a la YIP con toda su fuerza y continuar con la política ofensiva seguida en su mandato», rezaba.
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Informaciòn: EFE